Tal vez ahí esté la clave: en lo que obviamos. En aquellas cosas que, intencionadamente o no, hacemos que sean menos importantes.
Una educación que atrofia el sentido y las ganas de aprender,
decía el texto compartido por Rufino. Y mi cabeza recordó una clase de teatro que me gustaría mostraros a vosotros. Sí, irónico. A veces las cosas surgen cuando, donde y como menos te lo esperas. Y esa clase nos proporcionó un pequeño tesoro: unas viñetas de humor. Estas viñetas son de un sevillano, llamado Miguel Brieva, que intenta abordar la problemática social de diferentes campos (economía, ocio, trabajo, educación...), desde una perspectiva diferente.
A primera vista puede parecer simple, poco importante. Pero os invito a que las veáis, antes de opinar. O incluso, si os apetece, que busqueis otras y os dejeis llevar por lo que os sugieren. Os lo aseguro, hay muchas. Y considero que, gran parte, no tienen desperdicio. Eso sí, no os quedeis con lo más evidente (y no será por evidencia), dejaros llevar. Permitid que os cautiven también los pequeños detalles, ya sabéis, esas "pequeñas cosas" que pueden hacerlo todo diferente.
¿Irónico? ¿Realista? ¿Exagerado? Eso ya queda en la mano y la opinión de cada uno. A mi, debatir sobre ello me hizo considerar algunas opiniones y reafirmarme en otras. Sonreír con algo que, aunque a veces sea mucho más cómodo no darse cuenta, forma parte de nuestra vida. De nuestra rutina diaria, de los pequeños y grandes detalles.
Y, ya por último, la imagen que (aunque no fui capaz de encontrarla con ese pequeño detalle) me dijo más con menos. Aunque todas lo hicieran. La que más me llamó en ese momento la atención, la que en un momento hizo que le diese más vueltas a la cabeza e incluso me hiciese sentirme, en parte, responsable.
Esta imagen, en la parte inferior, tenía una nota que decía algo que recordaba haberle dicho a un profesor mil veces en clase. Intencionadamente o no. Un profesor que más que adoctrinar hacía pensar, que huía de la rutina y fue quien de compartir con nosotros los diarios de sus alumnos. Un "pequeño detalle" de su vida, como hemos dicho antes. Ya sabéis, lo de siempre, "pequeñas cosas". Una frase que retumba en mi cabeza y creo que no podré olvidar en la vida. Algo que espero tener siempre muy presente.
"Recuerden: Si todo va bien, es que algo va mal."
Una educación que atrofia el sentido y las ganas de aprender,
decía el texto compartido por Rufino. Y mi cabeza recordó una clase de teatro que me gustaría mostraros a vosotros. Sí, irónico. A veces las cosas surgen cuando, donde y como menos te lo esperas. Y esa clase nos proporcionó un pequeño tesoro: unas viñetas de humor. Estas viñetas son de un sevillano, llamado Miguel Brieva, que intenta abordar la problemática social de diferentes campos (economía, ocio, trabajo, educación...), desde una perspectiva diferente.
A primera vista puede parecer simple, poco importante. Pero os invito a que las veáis, antes de opinar. O incluso, si os apetece, que busqueis otras y os dejeis llevar por lo que os sugieren. Os lo aseguro, hay muchas. Y considero que, gran parte, no tienen desperdicio. Eso sí, no os quedeis con lo más evidente (y no será por evidencia), dejaros llevar. Permitid que os cautiven también los pequeños detalles, ya sabéis, esas "pequeñas cosas" que pueden hacerlo todo diferente.
¿Irónico? ¿Realista? ¿Exagerado? Eso ya queda en la mano y la opinión de cada uno. A mi, debatir sobre ello me hizo considerar algunas opiniones y reafirmarme en otras. Sonreír con algo que, aunque a veces sea mucho más cómodo no darse cuenta, forma parte de nuestra vida. De nuestra rutina diaria, de los pequeños y grandes detalles.
Y, ya por último, la imagen que (aunque no fui capaz de encontrarla con ese pequeño detalle) me dijo más con menos. Aunque todas lo hicieran. La que más me llamó en ese momento la atención, la que en un momento hizo que le diese más vueltas a la cabeza e incluso me hiciese sentirme, en parte, responsable.
Esta imagen, en la parte inferior, tenía una nota que decía algo que recordaba haberle dicho a un profesor mil veces en clase. Intencionadamente o no. Un profesor que más que adoctrinar hacía pensar, que huía de la rutina y fue quien de compartir con nosotros los diarios de sus alumnos. Un "pequeño detalle" de su vida, como hemos dicho antes. Ya sabéis, lo de siempre, "pequeñas cosas". Una frase que retumba en mi cabeza y creo que no podré olvidar en la vida. Algo que espero tener siempre muy presente.
"Recuerden: Si todo va bien, es que algo va mal."






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ResponderEliminarMe ha gustado esta entrada en el blog. Si señor, “las pequeñas cosas”, porque a veces nos movemos gracias a ellas, que son las que hacen que cobre sentido el mundo.
ResponderEliminarLas viñetas son geniales, tampoco sabría decir exactamente, pero diría que son el resultado de mezclar la ironía y lo exagerado (o no). Exactamente, la viñeta que tiene que ver con la educación es muy llamativa, por el hecho de decir de forma postivia cosas negativas en la enseñanza.
Esos profesores que no siguen una rutina y hacen pensar, son a los que en un futuro agradeces sus clases, ya que fueron ellos los que ayudan a reflexionar y empezar a activar en uno mismo ese “botón” para que uno empiece a darse cuenta de la realidad y a pensar por uno mismo.