Ahí va la noticia
Es en un contexto diferente, lo sé. Y es en un idioma diferente, lo sé, pero somos victimas de las competencias...y tenemos que saber inglés, el idioma del futuro, etcéterera, etcétera, etcétera....
Así que ahí teneis al chaval, en Cambridge, sufriendo por el calor -menos mal que no vive en Almería- y puteado por no poder llevar pantalones cortos.
Como es un crío con recursos a sus ocho años, ha dicho que pasa, que mejor se pone falda, porque en los estatutos no viene nada sobre quien debe llevar falda y quien pantalón. Lo cual está bien, ¿Está rompiendo una lanza contra los generos sin saberlo? Quizá se convierta en la nueva reina de los queers
En fin, como no se si quiero centrarme en el debate "Uniforme SI VS Uniforme NO", porque más o menos viendo lo de los otros años, creo que todxs estamos de acuerdo en que los uniformes no sirven para gran cosa, quiero centrarme en otra cosilla. Eso si, si alguien está disconfome que salte a la palestra (uy, palestra, que palabra más pedagógica, soy un hacha, un fuera de serie que acabará limpiando mocos en un aula de infantil, qué desprestigio...en fin...)
Bueno, dejando un poco de lado que los uniformes deforman, y que realmente no sirven para aquéllo para lo que en principio se proyectan (en busca de una supuesta igualdad que se acaba de puertas del colegio para afuera), quisiera centrarme en la actitud de la madre, que me ha hecho esbozar una sonrisa.
Dice su madre, cuando le han preguntado, que ella le ha dicho que se levante por lo que cree. Y que está muy orgullosa y encantada de que lo haga, porque, qué carajo, eso es lo que debe hacer la escuela, ¿no? Alientar el hecho de tomar medidas ante lo que te rodea. -No con estas palabras, claro, pero...mas o menos-.
En fin, aquí también nos enseñan a tomar medidas en la escuela, ¿a que si? Eso si,¿ somos capaces de hacer algo más que acampar y dejar que nos peguen?
Es en un contexto diferente, lo sé. Y es en un idioma diferente, lo sé, pero somos victimas de las competencias...y tenemos que saber inglés, el idioma del futuro, etcéterera, etcétera, etcétera....
Así que ahí teneis al chaval, en Cambridge, sufriendo por el calor -menos mal que no vive en Almería- y puteado por no poder llevar pantalones cortos.
Como es un crío con recursos a sus ocho años, ha dicho que pasa, que mejor se pone falda, porque en los estatutos no viene nada sobre quien debe llevar falda y quien pantalón. Lo cual está bien, ¿Está rompiendo una lanza contra los generos sin saberlo? Quizá se convierta en la nueva reina de los queers
En fin, como no se si quiero centrarme en el debate "Uniforme SI VS Uniforme NO", porque más o menos viendo lo de los otros años, creo que todxs estamos de acuerdo en que los uniformes no sirven para gran cosa, quiero centrarme en otra cosilla. Eso si, si alguien está disconfome que salte a la palestra (uy, palestra, que palabra más pedagógica, soy un hacha, un fuera de serie que acabará limpiando mocos en un aula de infantil, qué desprestigio...en fin...)
Bueno, dejando un poco de lado que los uniformes deforman, y que realmente no sirven para aquéllo para lo que en principio se proyectan (en busca de una supuesta igualdad que se acaba de puertas del colegio para afuera), quisiera centrarme en la actitud de la madre, que me ha hecho esbozar una sonrisa.
Dice su madre, cuando le han preguntado, que ella le ha dicho que se levante por lo que cree. Y que está muy orgullosa y encantada de que lo haga, porque, qué carajo, eso es lo que debe hacer la escuela, ¿no? Alientar el hecho de tomar medidas ante lo que te rodea. -No con estas palabras, claro, pero...mas o menos-.
En fin, aquí también nos enseñan a tomar medidas en la escuela, ¿a que si? Eso si,¿ somos capaces de hacer algo más que acampar y dejar que nos peguen?
Tras leer, y releer, esta noticio sigo sin salir de mi asombro. Me fascina que un niños de doce años (Creo recordar que son 12, y no 8)tome semejante iniciativa para luchar por algo con lo que no está de acuerdo. Y, aún más, que defiende su postura con unos motivos coherentes, lógicos y razonables.
ResponderEliminarAl mismo tiempo, me parece algo sobre lo que todos debemos pararnos a pensar. Vivimos en una sociedad en la que a los "adultos" nos cuesta mucho romper una lanza a favor de lo que queremos, o en lo que creemos. Da igual si esto es debido a la presión social, al condicionamiento al que nos vemos sometidos o a la simple comodidad que nos proporciona quedarnos quietos y no hacer nada. Pero, lo cierto es que pocas veces tomamos iniciativas para defender lo que queremos, o incluso lo que es nuestro.
Respecto a la madre, Cris, a mi no me asombra. No me asombra porque creo que ella, y su entorno, han contribuído en gran medida en lo que ese niño piensa y ha llegado a ser. No creo que tomase una iniciativa si no supiese que tiene unos derechos, si no conociese el significado de la palabra protesta o si no estuviese convencido de que de esa forma podría llegar a conseguir algo. Pequeño, o grande. Inmediato, o a largo plazo. Pero algo.
Y respuesto a la última pregunta que has lanzado. Yo creo que sí, que somos capaces. Es más, estoy segura de que podemos llegar mucho más lejos de lo que mucha gente imagina, o imaginamos. Lo que no tengo tan claro... es que estemos dispuestos a hacerlo. Que vayamos a intentarlo. Pero, visto lo visto, siempre nos quedarán ellos. Igual deberíamos aprender más, y enseñar un poco menos.
Ah, si, lo pone al principio. Tuelf llears ol.
ResponderEliminarA mi en cierta manera si que me asombra, porque vivimos en la era del paternalismo y en la de "salir a la calle no sirve para nada"...por lo menos aquí, vaya.
Brevísimamente apunto que el artículo es sesgado, pues al sugerir la posible vocación política (en el sentido de partido político)del adolescente, lo aisla del resto de la comunidad - por comunes -, con lo cual descarta que la nueva generación se aparte del status quo o tradición, tan venerada en GB. ¿Qué tal?
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEl chaval ha hecho muy bien, tiene todo el derecho del mundo a llevar faldas y a lo loco.
ResponderEliminarLos uniformes, pensando su aplicación en las escuelas puede generar distintos debates, si su aplicación o no.
Normalmente son colegios privados los que tienen esta consigna, muchas veces como un porte o elitismo señorial y diferenciador de la otra clase mundana, que a mi opinión es manifiestamente narcicista.
Pero también hay la opción de que escogan un uniforme para todos para que no existan clases sociales diferenciadas dentro de la propia institución, pues de sabido que las gentes pudientes normalmente visten con ropas pijas (lacoste, etc.), a sus hijos, y otros en cambio no pueden o no quieren pasar por la tortura de las marquitas. Esta segunda opción a mi me gusta más, pues es más defendible.
Recordemos que la educación que sobre todo da la madre a sus hijos denota el machismo o no de estos en la edad adulta, y estoy de acuerdo con la madre del personaje al estar del lado de su hijo al reinvindicar la libre disposición de la elección de la vestimenta de clase.
Paréceme incrible como un neno que aínda está cursando educación primaria poida tomar esa iniciativa.
ResponderEliminarPenso que, co tema dos uniformes, pasa o mesmo que cos xoguetes: está estipulado que os nenos xoguen cos coches e as nenas coas bonecas… por que? Non hai leis que prohiban facer o contrario.
Parece mentira que un neno de esa idade, de esa tan curta idade, teña a capacidade de pensar e reflexionar ata chegar á conclusión á que chegou. Ó igual que tamén parece mentira que un neno teña esa capacidade de revelarse e os adultos, ou non tan adultos, non a teñamos.
En canto á nai… paréceme moi correcto que o apoie. Ela, suponse que está educando ó seu fillo, e estalle a transmitir uns novos valores… pero non con isto quero dicir que non estean ben!
Cada un é libre de facer o que queira… por que non empezar a cambiar os roles? Ademais, temos que ser conscientes de que a sociedade comezar a mudar a un ritmo vertixinoso, e nos temos que facelo ao mesmo ritmo, non podemos estancarnos, non podemos deixar que nos pises e non podemos seguir vivindo coa mentalidade de fai trinta anos. Si temos que revelarnos, farémolo, se temos que cambiar farémolo… pero parece incrible que un neno nos de esta lección.